Oct 08

El concepto de fast fashion es muy polémico. Por un lado, las empresas invierten con fuerza total y afirman que este es el futuro de la moda, por el otro, hay quien no apruebe el concepto por sus puntos negativos que están directamente relacionados con la sostenibilidad.

De hecho, es necesario evaluar todos los impactos que trae. Compruebe ahora, cuáles son los impactos en la producción textil y ¡descubra como utilizarlo de favorablemente, minimizando los impactos que causa al medio ambiente!

 

Qué es Fast fashion

La venta al por menor estándar tiene como objetivo consolidar la marca como creadora de tendencia para el mercado consumidor. Para eso invierte en prendas de alta calidad, que salen a valores más altos.

En contrapartida, las marcas fast fashion quieren seguir la moda del momento y priorizan la competitividad, reduciendo los valores de los productos. Poseen mini colecciones y las cambian muy rápidamente, en algunos casos, incluso diariamente.

Para disminuir las sobras, trabajan con stocks pequeños. Después, basta vender rápidamente los productos que están en la tienda y liquidar los que no tuvieron salida.

Otra característica de la fast fashion es que poseen diversos proveedores y compran regularmente.

 

El objetivo es satisfacer a los consumidores que buscan novedades constantemente.

 

Ejemplos de fast fashion

Algunas tiendas ya adoptaron esa transformación, incluyendo Zara, Mango, Forever 21, H&M y muchas otras.

En Brasil la marca C&A, además de adoptar el concepto, también buscó caminos para solucionar los posibles daños que la adopción del método podría causar.

Para eso, empezó el proyecto Mindse7, comercializándolo apenas a través de Internet. En el que, en lugar de demorar cuatro meses para lanzar nuevas prendas, el proceso completo dura 35 días.

Banner da campanha de fast fashion da C&A Mindse7.
Fast fashion: Mindse7 la colección cápsula de C&A. Fuente: cea.com.br

Además de optar por colecciones más pequeñas, conocidas también como colecciones cápsulas, la empresa también hace los lanzamientos semanalmente con modelos inspirados completamente en las tendencias de las calles.

Con el éxito de las ventas, la empresa empezó a probar el modelo en las tiendas concepto. En esta época, el consumidor se probaba la ropa en las tiendas, pero las compraba por Internet. Actualmente, diversas tiendas ya cuentan con stock para que sea posible comprar la prenda en el momento.

Con respecto a los impactos ambientales, C&A llevó en consideración hechos que no pueden ser ignorados, como los residuos de la producción que van a la basura (más de 100 mil toneladas por año), además de la eliminación de la ropa, dado que los consumidores quieren siempre adquirir prendas nuevas para seguir la tendencia.

También está el problema de los residuos (micropartículas de plástico) que se sueltan de la ropa durante el lavado y que acaban contaminando el agua.

Para revertir la situación, adoptaron las siguientes estrategias:

  • Producción de prendas con materiales sostenibles;
  • Prendas en algodón confeccionadas de forma sostenible;
  • Creación de la Tienda Eco, en Porto Alegre;
  • Programa de recolección de Basura Electrónica para destinar baterías, pilas y celulares para un descarte adecuado;
  • Reutilización y reciclaje de perchas;
  • Inversiones constantes en sostenibilidad.

De esta forma, el concepto fast fashion es utilizado, al mismo tiempo en que la sostenibilidad también es considerada. Interesante, ¿no le parece?

 

Impactos de la fast fashion en la producción textil

A pesar de ser una fuerte tendencia y agradar a los consumidores, para la industria textil el concepto fast fashion exige cambios para que pueda funcionar con eficiencia y generar lucro.

Al final, ¿cómo producir prendas en menor escala a costos más bajos y mantener la calidad?

La buena noticia es que la industria 4.0 es capaz de ayudar a las confecciones a alcanzar tales objetivos. Con el uso de la Internet de las Cosas (IoT) y el Big Data, será posible adaptar las demandas en tiempo real, haciendo con que la producción sea más personalizada de acuerdo con la demanda.

 

Duas pessoas em uma reunião de uma empresa fast fashion analisando dados produtivos.
Eficiencia productiva requiere un control de calidad y un análisis constante de indicadores.

Además, el control de calidad es realizado con mucha más eficiencia y los equipos logran recolectar datos mientras realizan otras funciones, como la verificación de defectos en los tejidos. De esta forma, queda más fácil evitar la producción de prendas de segunda calidad, además de saber cuál es el mejor corte para cada rollo de tejido.

También es posible acelerar procedimientos, como el relajamiento de tejidos y la prueba de las telas, aumentando la productividad. Hasta incluso el stock de los tejidos es beneficiado por medio de equipos que embalan los rollos y proporcionan una optimización del espacio dentro del stock.

 

 

Por dónde empezar

Si usted cree que estas transformaciones son futuristas, debe saber que en realidad estos equipos ya existen, incluso para comprarlos aquí en América Latina y muchas confecciones ya se están adaptando. Ya sea para adoptar el concepto fast fashion o apenas para optimizar la producción y mantenerse más competitivo, es importante conocer las novedades del sector.