Indústria da moda

Mar 24

La industria de la moda no tiene una fama muy favorable cuando el asunto es sostenibilidad, ya que está en la lista de las actividades más contaminantes del mundo. Además, los medios han noticiado incidentes conocidos como «el secreto sucio de la ropa».

Las denuncias se refieren a la costumbre oscura de incinerar y destruir productos con pequeños defectos o que excedieron la demanda de mercado. Para adaptarse a la nueva realidad de mercado, de la Industria 4.0 y de las exigencias de los consumidores, las empresas necesitan cambiar la forma como producen, piensan y comercializan.

En ese sentido, abordaremos un breve historial de la industria textil y ejemplos de marcas que han dado el buen ejemplo sostenible por medio de nuevos procesos y tecnologías. Entérese.

 

Industria de la moda: un historial nada sostenible

La industria de la moda es responsable de un 8% de toda la emisión global de gases causadores del efecto invernadero, principalmente el dióxido de carbono. Para que se haga una idea, estos porcentajes son superiores a la contaminación del sector de aviación y transporte marítimo.

Además de los gases invernadero, la producción textil genera toneladas de ropa sin utilidad para la industria (manchadas, con pequeños agujeros o mínimamente dañadas), a la que le podemos sumar la ropa desechada por la población. Todo esto es eliminado en vertederos, depósitos de reciclaje, separación o reinvención y representa una pérdida de US$ 500 mil millones por año.

Con el inicio del uso de la electricidad en la industria de la moda, la productividad empezó a ser potenciada en niveles espantosamente crecientes, principalmente por los modelos productivos del toyotismo y fordismo.

 

 

La industria 4.0 en el sector textil

La industria 4.0, o Cuarta Revolución Industrial, prevé el uso consciente de los recursos y tecnologías disponibles para la producción de los más variados segmentos. Los impactos de ese concepto se notan principalmente en el ámbito de la reducción de costos, stock, tiempo invertido y aumento en la productividad.

La idea no solamente trata de que la industria de la moda adapte las tareas humanas a la automatización, sino también de reforzar y practicar la idea de sostenibilidad y reaprovechamiento de insumos por medio de maquinaria moderna y eficiente y de tecnología.

 

Estos aspectos se hacen necesarios para el desarrollo continuo del sector y la adaptación a la nueva realidad del mercado y del ambiente.

 

Latinoamérica todavía enfrenta desafíos y bloqueos al integrarse en la industria 4.0 y esto se nota por el hecho de que pocas de las grandes empresas se encajan completamente en este concepto.

Uno de los principales motivos para esto es la crisis económica que hizo inviable muchas inversiones en sistemas más eficientes y procesos que promovieran el menor impacto posible en el ambiente.

 

 

El nuevo consumidor de la industria de la moda

Es un hecho perceptible, el cambio de pensamiento de los consumidores, que están adoptando hábitos más conscientes y sostenibles en la ropa y accesorios que compran, utilizan y descartan de manera adecuada.

Al contrario de décadas pasadas, el consumidor quiere saber la procedencia de las materias primas, si se respeta el medio ambiente, los trabajadores y los animales. En este sentido, la búsqueda es por productos con colores más básicos, reciclados, reforestados, que pasaron por upcycling y que sean veganos y ecofriendly, por ejemplo.

Por tanto, es de extrema importancia resaltar que tener una producción más sostenible y eficiente es una cuestión de sobrevivencia y requisitos mínimos para mantenerse en el mercado, siendo que estos aspectos buscados por los nuevos conceptos de los clientes deben ser el punto de partida para las adecuaciones de las empresas.

 

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Empresas de la industria de la moda que están dando un buen ejemplo

En una realidad de degradación, algunas marcas están siendo bien evaluadas por los consumidores, ya que están dando un buen ejemplo de sostenibilidad y producción consciente.

Pantys

Esta es una marca brasileña que, además de actuar en el fortalecimiento femenino, no sigue estándares. La línea más importante de la empresa es la de ropa interior reutilizable que sustituye las toallas higiénicas desechables.

Reserva/ Eva

Vencedora del premio Ecoera, en el 2015, la marca Reserva/ Eva desarrolló un tejido que se descompone en solo tres años. La empresa incluso ofrece clases gratuitas de modelaje y costura para una comunidad en Río de Janeiro y utiliza la ropa que sería incinerada.

Flavia Aranha

Otra marca brasileña que solamente actúa con técnicas sostenibles para teñir los tejidos. La empresa utiliza colorantes naturales de fuentes renovables (hojas, raíces, árboles, frutos y cáscaras). Además, gran parte de todos los materiales utilizados en las producciones son de origen orgánico.

Parte del equipo de teñido de Flavia Aranha. Fuente: flaviaaranha.com

La industria de la moda necesita tener en mente que es posible ser sostenible y, al mismo tiempo, más productivo y lucrativo. Un error muy común es que las grandes empresas siguen el pensamiento arcaico de que solamente el volumen de producción importa. Los consumidores quieren y buscan más, principalmente valor y respeto al ambiente.

Hablando de industria textil y productividad, descubra nuestro post con recomendaciones de cómo optimizar la preparación del tendido en la moda.